Demasiado tiempo hablando del tema, ya es hora de que todos los chilotes se crean el cuento.
escribe: FIDEL ESPINOZA Diputado del Partido Socialista
VIERNES 10 de febrero del 2012
Desde hace muchos años, en diferentes instancias se viene analizando y proponiendo que el Archipiélago de Chiloé deje de ser provincia y se convierta en una región. Razones sobran: su geografía, su cultura, su aislamiento, su gente y su idiosincracia, entre otras.
Estoy convencido que Chiloé reúne todas las características para transformarse en una región, lo que falta, sin embargo, es que todos, autoridades, actores sociales y privados y, por cierto, sus habitantes, se “crean el cuento” y trabajen asociativamente en pos de ese objetivo.
Sé que es un tema sensible y añorado y que ha sido discutido en muchas ocasiones. Muy asociado a su fuerte identidad, Chiloé tiene un sector turístico considerado como uno de los principales destinos turísticos a nivel mundial y, por cierto, una actividad agrícola y ganadera orgánica y sustentable, además de una ancestral cultura pesquera artesanal que requiere de políticas, recursos, pero por sobre todo de la autonomía que le permita desarrollarse como una región con particularidades únicas.
Dentro de ese contexto es necesario reconocer el aporte, al poner el tema en la discusión, del ex presidente de la Asociación de Municipios y actual alcalde de Queilen Carlos Gómez Miranda, quien desde esa testera instaló esa necesidad en la discusión diaria, al igual que la posibilidad de que la isla grande pueda volver a ser considerada como Zona Franca, tal como ocurrió en años pretéritos.
El sector privado tiene mucho que aportar, pero también se necesita de la solidaridad política de las autoridades locales, de los parlamentarios, de todas las organizaciones deportivas, sociales y culturales. Con la fuerza de todos, de seguro, este clamor será escuchado y podríamos así dejar de ser un sueño. Si Valdivia pudo ¿por qué Chiloé no podría?
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