AUGE DE RECURSOS FORESTALES NO MADERABLES
En la Región de La Arucanía el piñón, el hongo morchella y la rosa mosqueta están abriendo nuevos mercados para la exportación, gracias a la agregación de valor para convertir los alimentos naturales en procesados, además de la asociatividad y la creación de emprendimientos diferenciados y más rentables.

 

 LUNES 28 de noviembre de 2011

TEMUCO.- Un alto potencial económico tendrían productos forestales no maderables derivados del piñón, el hongo morchella y la rosa mosqueta. Así lo estableció un proyecto ejecutado en la Región de La Araucanía por la organización Bosque Modelo Araucarias del Alto Malleco y cofinanciado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) y cuyos resultados se analizaron en un seminario efectuado en Temuco.

El Programa de Innovación Territorial (PIT) "Desarrollo, diversificación y encadenamiento productivo de tres Productos Forestales no Maderables (PFNMs): piñón, morchella y rosa mosqueta, en Lonquimay, IX Región”, nació como una forma de aprovechar, de mejor forma, la cadena que funciona en Lonquimay alrededor de los PFNM. Ésta se inicia con las familias recolectoras de la zona que venden a comerciantes, intermediarios y procesadores artesanales quienes, a su vez, se vinculan con acopiadores y exportadoras.

El objetivo fue fortalecer la cadena productiva-comercial de los PFNMs —en la que participan principalmente productores pehuenches—agregándoles valor, en el ámbito organizacional, gestión y acceso comercial para todos sus actores.
 
Con un valor  total de  $656,8 millones —a los cuales FIA portó el 50%—  la propuesta comenzó su trabajo el 2008. Entre los asociados estaban la Universidad de La Frontera (UFRO), Universidad de Chile, Municipio de Lonquimay, ASEMAFOR Ltda., Asociación Indígena Qümque Wentru (Hostería Follil Pehuenche), Sociedad Comercial Meliñir Ltda., Sociedad Pezarte Ltda., más  tres beneficiarias directas individuales.

En el seminario, los participantes del programa destacaron la asociatividad, la agregación de valor para convertir los alimentos naturales en procesados y la creación de emprendimientos diferenciados y más rentables, como los impactos más relevantes.

Para el ingeniero forestal de Bosque Modelo y coordinador del programa, Washington Alvarado, “uno de los principales logros fue el establecimiento de siete planes de negocios. En la actualidad, hay cinco emprendedores dedicados sólo a la elaboración y comercialización de alimentos derivados del piñón, sumando a la hostería Folil Pehuenche que incorporó servicios de gastronomía innovadora en torno a esta semilla. PezArte Ltda. agregará valor y comercializará los tres PFNM”.

En este contexto, la oferta es: cous-cous, galleta,  galletón y alfajor de piñón, junto con el piñón en conserva; morchella seca y envasada y rosa mosqueta deshidratada limpia, en cascarilla y pulpa.

Un segundo plan de negocio, fue creado para vender bajo la marca  común “Antumahuida” los productos y servicios de los seis emprendimientos nacidos del PIT.

El ejecutivo de innovación de FIA y supervisor de la iniciativa, Fernando Arancibia, señaló que “este Programa puede ser considerado como muy exitoso y ha superado todas las expectativas  que se tenían sobre sus resultados. Valoro, además, la importancia estratégica que tiene esta encadenamiento innovador, liderado por emprendedores pehuenches, que asumen el enorme desafío de agregar valor a sus recursos naturales para insertarse a los exigentes  mercados gourmet con productos de calidad”.

MORCHELLA Y ROSA MOSQUETA

A través de un estudio efectuado por el programa, se determinó que el hongo morchella y la rosa mosqueta tienen potencial en el extranjero. El hongo morchella es de interés gastronómico, por ello, las exportadoras nacionales despachan el 95% de la producción a Francia, Italia y Alemania, en forma congelada fresca o deshidratada.

En la comuna de Lonquimay, un kilo de morchella fresco puede llegar a $5 mil o $6 mil, mientras que un recolector puede recibir del intermediario $60.000-$80.000 por un kilo de morchella seca.

Con respecto a la rosa mosqueta, sus compradores se encontrarían en empresas dedicadas al rubro medicinal,  alimentos, cosmético y exportadoras, las cuales envían entre el 95% y 99% de la oferta nacional. El precio promedio pagado en el exterior aumentó debido al producto final más elaborado.

A nivel del trabajo con los recolectores, el PIT organizó a los participantes formalmente para que recibieran un precio justo por su oferta y los ayudó a establecer convenios comerciales. En forma paralela, fueron capacitados en técnicas de selección, manejo y almacenamiento de la materia prima para su venta posterior.

Los emprendedores, en tanto, obtuvieron su constitución legal; se les entregó la resolución sanitaria a las fábricas; definieron su especialización para desarrollar alimentos a partir de determinados PFNM; y fueron capacitados en manipulación de alimentos.
 
Para ello, fue necesario establecer tanto los  estándares de calidad  de los alimentos fabricados a partir de los PFNM, como sus características y propiedades naturales más importantes. El objetivo fue transformar estos atributos en un valor agregado, para asignar diferentes precios.

Además, los socios aprendieron cómo planificar un negocio y crearon alianzas comerciales.  Todo lo anterior se tradujo en productos innovadores, ya presentes en tiendas especializadas en los mercados de Lonquimay, Curacautín, Temuco, Concepción y Santiago.

Alvarado  concluyó que, luego de los tres años de ejecución del PIT, “Bosque Modelo determinó que es posible realizar una nueva actividad económica a partir de los bosques de la zona, ligados con productos no madereros. No obstante, para preservar los ecosistemas, deben existir actividades de manejo y de conservación de los bosques y suelos. Por lo tanto, la capacitación de las personas que vivan de los PFNM también es esencial para el emprendimiento y la innovación”.

AUGE DE RECURSOS FORESTALES NO MADERABLES
 
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