MAURICIO NAVARRETE SOTO, PRESIDENTE PROVINCIAL DE LA CUT OSORNO
Solucionar los problemas antes del conflicto, pero sin temerle al conflicto es su política.
MAURICIO NAVARRETE SOTO, actualmente es presidente provincial de la Central Unitaria de Trabajadores de Osorno, y es de los que cree que un problema laboral se puede solucionar antes de que estalle en conflicto si las partes involucradas conversan; aclarando, eso sí, que él no le tiene miedo al conflicto si este se hace inevitable.
“Vengo felizmente de la clase trabajadora” –señala- al relatar que tras nacer un 19 de mayo de 1968 en Santiago -y separados sus padres- arriba a los cinco años de edad a San Pablo en la Provincia de Osorno, junto a su madre que trae a sus cuatro hijos –de los cuales Mauricio es el segundo- donde sus empobrecidos familiares le dan acogida con lo que tienen. Corría el año 1973.
Mauricio cursa su enseñanza básica en la escuela particular Nº 5 de la localidad, “la escuela del cura Sergio, como le decíamos nosotros. Nos sirvió mucho porque ahí era que teníamos la posibilidad de tomar desayuno, de almorzar y tomar once, y fue bueno en épocas que tuvimos mucha pobreza”.
En 1988 se casa con Iris Moya, con quien a la postre tiene dos hijos, hoy de 21 y 20 años, ambos estudiantes universitarios.
SE RADICA EN OSORNO
“En San Pablo estuve hasta el año 92 –recuerda-. Al comienzo del 92 nos vinimos a Osorno con mi familia; tuve la suerte de poder hacer el curso para auxiliar paramédico de enfermería y desde abril de ese año comencé a trabajar en el Hospital Base de Osorno”.
En lo político es militante del Partido Socialista desde el año 2003. “Cuando ingresé al mundo sindical contrariamente a lo que se decía acá, que los dirigentes no deben participar en política, yo consideré que era contrario a eso porque, precisamente, había que tener nexos. Lamentablemente todos los nexos se dan hoy día a través de la política. Entonces yo utilicé y he utilizado la política como un vehículo para poder ir buscando mejoras para los trabajadores”.
Sus comienzos como dirigente sindical se ubican en el 2003, aunque desde el momento que comenzó a trabajar se afilió a la CONFENATS en 1993.
Tras asistir al quiebre de dicho gremio en el año 2002, cuenta que “en el año 2003 hubo compañeros que me dijeron que me presentara al sindicato, que me apoyaban, porque veían que yo podía ser un aporte para los trabajadores. Bueno, me presenté a las elecciones de ese año –en la FENATS Unitaria- y saqué mayoría. Y además de eso, como se elegían cinco dirigentes tres me apoyaban y nos complementábamos más para trabajar, fui elegido presidente. La verdad es que fue bastante difícil, porque no sabía qué hacer. Si llegaba a la oficina miraba los papeles y no sabía qué hacer. Y eso me obligó a tener que ir estudiando, irme autoformando, porque nosotros en Chile no tenemos ningún tipo de formación como para poder enfrentar un cargo como este”.
LA LLEGADA A LA CUT
Mauricio cumplió dos periodos como presidente de la FENATS Unitaria (2003 al 2007). Durante su primer periodo de presidencia del sindicato de la Salud ocurrieron las elecciones de la Central Unitaria de Trabajadores. “En esa oportunidad conversamos con don Carlos Silva (…) Nosotros como CONFENATS nunca desaparecimos de los padrones de la CUT , “sería bueno que tengamos en la CUT alguien de la Salud”, me dijo; y fue así como me presenté y ocupé el cargo de secretario de la Central desde el 2003 en adelante”.
Respecto de su sindicato base, recuerda que “siendo presidente de la FENATS Unitaria fue rápido como empecé a ser considerado dentro de la organización; incluso en el año 2004 me presenté a las elecciones nacionales de la FENATS Unitaria y fui elegido como dirigente nacional. Después de un período de dos años, el 2007 fui nuevamente reelecto. Saqué la octava mayoría a nivel nacional y quedé dentro del directorio a cargo del departamento de capacitación”.
Pero así como alcanzaba la gloria pronto sobrevendría la caída. En el gremio no a todos les gustaba el estilo Navarrete, del dirigente “prevencionista” que sin pretender atomizar el movimiento sindical prefiere buscarle solución a los problemas antes que estos estallen en conflicto. Con esa metodología, incluso pudo solucionar muchas situaciones con el doctor Fernando González cuando este era el director del hospital y sin necesidad de tener que llegar a paro.
“Nuestra gente estaba acostumbrada a otra cosa, que tenía mucho que ver con el tema de la paralización, del conflicto. Al conflicto yo no le tengo miedo y es más, el conflicto es una herramienta para solucionar problemas y además es inherente a la condición del ser humano”.
Sin embargo, más que los asociados, los que se oponían a su estilo eran grupos y algunos dirigentes, al punto que los problemas alcanzaron ya dimensión regional. Las nuevas elecciones significaron para Mauricio pasar del primer al tercer lugar. Se sintió derrotado y relegado dentro de la directiva por lo cual optó por volcarse de lleno a la CUT para no entrabar bajo ninguna forma a su sindicato, “y fue así como a partir de febrero del año 2007-2008 comencé a trabajar fuertemente con Carlos Silva en la CUT”.
En lo que hoy considera una decisión errada se alejó del hospital; “era la primera vez que tenía una “derrota” y bueno, no caí en una depresión por suerte, pero sí estaba dolido”.
Después reflexionó que en los buenos tiempos había tenido una adhesión de 210 votos y que en la última elección había obtenido 179 votos, “por lo tanto había una diferencia de 20 y tantos votos y había casi 180 personas que creían en mí y yo las dejé abandonadas”.
Y volvió a sus bases. Había un clima hostil en el ambiente recuerda, pero también había un grupo dispuesto a acompañarlo y a volver a la CONFENATS “nuestra organización madre”, la “que tiene historia”. No se trataba de una postura rupturista de un dirigente que estaba enojado porque había perdido las elecciones –asegura- “no tengo porqué mentir”. El dato era que la CONFENATS nacida en los años 60 reúne hoy 30 mil asociados y la FENATS Unitaria que fue la que se separó tiene 5 mil.
Pero más que cuestión de números, tiene que ver con la respuesta que se le entrega a los trabajadores, los avances que se tienen, puntualiza. “Ahí empezamos a tener diferencias, estoy feliz hoy día de estar en la FENATS Histórica, o CONFENATS, se me ha permitido trabajar, tenemos una directiva muy buena en que el presidente es don Eugenio Sánchez, el tesorero don Pedro Muñoz y a mí se me respetan mis espacios”.
Incluso –dice- en la oficina que el gremio posee en el hospital se dispone de un escritorio para la CUT para que trabaje su presidente, ya que la multisindical carece de sede en Osorno.
BICHOS RAROS
Consultado acerca de porqué buscan esta vida dura y llena de incomprensiones a veces, Mauricio responde: “Alguien nos dijo que éramos bichos raros, porque aquí a nosotros no se nos paga adicionalmente por ser dirigentes”.
“Míreme, he subido una cantidad de kilos importante, porque, primero, tenemos una pésima alimentación, nosotros hay veces en que no almorzamos; tomamos mucho café, mucho pan, porque es más rápido comerse un pancito de repente por ahí, hasta llegar en la noche y ahí comemos todo lo que no hemos comido en el día. Segundo, nos enemistamos con mucha gente por defender a los trabajadores. La verdad es que el movimiento de los trabajadores nace precisamente para defender a aquellos que son más débiles, aquellos que están en desigualdad frente a su empleador. Y, nosotros no nos explicamos porqué, pero nos gusta”.
No niega que ser dirigente le ha traído problemas con su familia, en particular con sus hijos universitarios que en algún momento le han reclamado la incertidumbre que les genera la forma de vida de su padre. A propósito de un apretón financiero que tuvo le han dicho: “oye, piensa en nosotros, estás teniendo problemas ¿y qué va a pasar con nosotros?”. Y les responde: “pero entiéndame, yo buscaré la forma de cómo voy a solucionar mi problema, pero no me coarten porque esto es lo que a mí me gusta”.
MENSAJE PARA LA JUVENTUD
“Tengo que decirle a los jóvenes –dice- que hoy día eliminen de su vocabulario el no estoy ni ahí con la política; porque los jóvenes son los que tienen la responsabilidad con el país más adelante. Los llamo a participar en la política. Siempre uno puede recoger lo bueno y rechazar lo que está mal”.
“Yo le digo a los jóvenes, por favor, ustedes tienen mucho potencial y ustedes son los llamados a conducir. No pierdan, primero, la mirada que hay que tener desde la solidaridad. Segundo, hay que participar en política. Tercero, los sindicatos no pueden desaparecer, los sindicatos hay que fortalecerlos. Es importante defender a aquellos que están más desposeídos”.
“Sin tener una definición académica, diré lo que yo creo que es la solidaridad. La solidaridad no significa solamente decir “pobrecito” a aquel que está sufriendo un problema, sino que significa ser capaz de ayudarlo, ser capaces de buscar las soluciones, ser capaces de estar representando a aquellos que no tienen voz; ser capaces de decir: “mira, nosotros estamos hoy día aquí con ustedes”. Pero más que ser declarativo, yo creo que uno tiene que ser activo, hacer acciones”.
|