¿SE MILITARIZA O NO EL ATLÁNTICO SUR?

Malvinas al rojo. En Argentina dicen estar preparados, mientras Inglaterra descarta belicosidad.

 

 

 

FUENTE: CLARIN

JUEVES 9 de febrero del 2012 | 10:12 hrs.

BUENOS AIRES.- Un día después de que la Presidenta anticipara que denunciará a Gran Bretaña ante la ONU por la “militarización” del Atlántico Sur e insistiera en que la Argentina sólo pretende una negociación pacífica por la soberanía, por primera un funcionario del gobierno evaluó el escenario de un eventual conflicto bélico.

En su intento de explicar la novedad, el ministro de Defensa, Arturo Puricelli tuvo un curioso tropiezo: ubicó a Malvinas fuera del territorio nacional. “ Los toleramos en Malvinas , pero si llegan a venir al territorio argentino cualquier fuerza armada inglesa, no tenga la menor duda de que nosotros vamos a ejercer nuestro legítimo derecho de defensa y tenemos capacidades y con qué hacerlo”, aseguró durante una entrevista a radio La Red.

Cuando el entrevistador, Jorge Rial, le insistió: “O sea, si se meten con nuestro territorio ahí sí la respuesta va a ser de la misma manera”, Puricelli volvió a diferenciar a las Islas del territorio continental. “Sí, si se meten con nuestro territorio, digamos. Toleramos que estén usurpando Malvinas porque es una situación establecida ya hace 180 años”, respondió. Recién ante otra pregunta intentó corregirse, al mencionar las Islas “y el resto del territorio argentino”.

En todo momento, el esfuerzo del ministro estuvo dirigido a despejar las dudas que tienen los especialistas sobre la capacidad operativa de Fuerzas Armadas argentinas. Puricelli aseguró que no se ha dispuesto ningún despliegue militar específico en los últimos días pero que, “por directivas de la Presidenta estamos atentos y vigilantes a cualquier fuerza armada que pueda atentar contra nuestra defensa nacional, nuestros intereses, nuestra soberanía y nuestra jurisdicción”.

Y agregó: “Los ingleses quieren desestabilizarnos y quieren ver si nosotros caemos en la tentación de precisamente llevar este conflicto al terreno de las armas , tenga la seguridad de que no”. Enseguida argumentó que “no tenemos una posición pro militar ni estamos aprestando ningún tipo de fuerza para la reivindicación de Malvinas, porque tenemos en claro la instrucción de la Presidenta que este reclamo se va a dirimir en la mesa de las negociaciones y de la diplomacia”.

El martes en la Casa Rosada, la Presidenta reunió a ex combatientes y dirigentes del oficialismo y la oposición para confirmar el fin del secreto de Estado del Informe Rattenbach acerca de las responsabilidades en la guerra de Malvinas, previo análisis por parte de una comisión, y la nueva protesta que llevará la Argentina ante la ONU. “Que nadie espere de nosotros gestos que estén por afuera de la política y por afuera de la diplomacia”, dijo Cristina Kirchner.

INGLATERRA: NO HAY MILITARIZACIÓN EN EL ATLÁNTICO SUR

Anteriormente el gobierno británico había negado la “militarización” de las Islas, ratificando su decisión de respetar el deseo de los isleños de ser británicos y recordó que su “postura militar es la misma “ que en 1982, cuando crearon la base Mt Pleasant como respuesta a la operación y posterior derrota argentina en la guerra.

Una vocera de Downing Street, residencia del primer ministro britanico, rechazó calmamente las acusaciones que Kirchner hizo el martes en la Casa Rosada.”Nosotros no estamos militarizando el Atlántico Sur, nuestra postura militar continúa siendo la misma” dijo. Insistió en que “ la gente de las islas Falkland (Malvinas) ha elegido ser británica ” y al comentar la elevación del caso a la ONU que anticipó Cristina, recordó que hay un comité en Naciones Unidas (el de Descolonización) que ya se ocupa de las cuestión.

El gobierno y los diputados británicos esperaban un anuncio provocador y espectacular después de la expectativa que la Casa Rosada trató de generar con el discurso presidencial y la convocatoria a la oposición. Suponían que cortarían los vuelos hacia las Islas que hacen escala en Río Gallegos desde Chile, o hasta que se atrevería a medidas confiscatorias contra las empresas británicas en Argentina.

Se quedaron atónitos cuando al final del discurso, ninguna de esas medidas se anunció.

“Mucho ruido y pocas nueces” fue la shakesperiana frase de un diplomático británico. El Informe Rattenbach, que la Presidenta dispuso desclasificar, había sido tapa de los diarios británicos 30 años atrás, después que en noviembre de 1983 The Sunday Times publicó su adelanto anunciando la condena a muerte sugerida para los generales Leopoldo Galtieri y el comandante en las Islas, Mario Benjamín Menéndez. Exactamente al mismo tiempo que lo publicaba en Argentina la revista Siete Días.

Ni el primer ministro David Cameron ni el Foreign Office respondieron directamente a la presidenta argentina. En la semanal interpelación parlamentaria al premier, el miércoles, las Islas estuvieron supinamente ausentes.

“Los británicos van a tratar de bajar los decibeles y no van a responder a los ruidos que llegan de Buenos Aires” dijo la académica Celia Szusterman, miembro del South Atlantic Council y experta en la cuestión Malvinas.”En primer lugar tienen ambos países un problema semántico: negociar no significa lo mismo para los argentinos que para los británicos . Además, para los argentinos hay dos en la mesa y para los británicos hay tres: los otros son los isleños.Al mismo tiempo hay una incomprensión por parte de los argentinos de lo que pasa en Gran Bretaña y eso es catastrófico” advirtió.

Para Szusterman, Argentina esta pagando el precio de haber estado sin embajador en Londres por cuatro años, sin diálogo, sin conocimiento de la situación, y con falsas presunciones. Por ejemplo, todos los diarios britanicos resaltaron con un “sic” cuando la presidenta argentina se refirió a Cameron como el “primer ministro inglés” .El premier es británico, no inglés.

La académica no duda de que los británicos usarán el veto en el Consejo de Seguridad de la ONU si los argentinos consiguen votar una resolución. Recuerda que las resoluciones a cumplirse son ésas y no las de la asamblea de la ONU, que son enunciativas . A los británicos les enfurece que los argentinos no entiendan que la visita del príncipe William a las Islas se haya preparado un año atrás y que esté cumpliendo su misión profesional de piloto de rescate y quieren caracterizarla como una “provocación”. “Eso habla de la mala fe argentina” dijo un ex diplomático británico en Buenos Aires.

Los militares británicos son mas flemáticos aún. Consideran que “las Islas se militarizaron a causa de la guerra, en 1982, cuando antes era una base remota del Atlántico Sur que no todos conocían”. Desde entonces, la base Mt. Pleasant tuvo mucho más soldados que los actuales 1.200 y mas logística aérea y naval, que se redujo al ritmo de los recortes del presupuesto británico, cuando bajó la tensión en el conflicto. Los nuevos movimientos militares del destructor británico y el submarino nuclear no son “solo rutina” sino una clara advertencia de que no permitirán una nueva operación militar argentina, Los ingleses pueden defender fácilmente Malvinas. Lo que no pueden hacer es recuperarlas si los argentinos consiguieran poner un pie en ellas.

 

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